Ciencia ficción
La premisa al escribir esto es que no lo entendería si se invirtieran los roles de lector y escritor; me parecería una diserción condicionada por todos y cada uno de los nodos de ese interminable árbol de suertes, circunstancias y agentes caóticos arrastrados por el autor desde el día en que ganó conciencia. Irónicamente, ellos pueden explicarlo; pero sólo a él. Por eso, cuando leas esto y lances una blasfemia al cielo por considerarlo ininteligible, ten en cuenta que yo también lo haría.
Añoro el futuro del pasado, que no es ni el presente ni lo que pueda ser de él. Es una vapor denso atrapado en el tiempo, encapsulado en las sensaciones y los sueños de películas de ciencia ficción. Es frío, gris, ambiguo y crudo; las figuras que se vislumbran a traves suyo se perciben melancólicas, resignadas, y podría decirse que hasta parcas en esperanzas. En sus hazañas no bregan sino por su propia supervivencia, amenazada por un entorno tecnológica y biológicamente hostil.
Se zambullen en la materia negra, en lo desconocido, con naves que hoy consideraríamos arcaicas, repletas de pantallas monocromo que distan mucho de la elegancia y calidad de la que gozamos hoy; con la única compañía del zumbido, del murmullo monótono de la maquinaria.
Las máquinas, tan masivas e indiferentes [...]
