Sobre la extrapolación minimista y no figurada de la lectura entre líneas
Si buscar rostros encogidos de dolor o articulando muecas diabólicas en los azulejos del cuarto de baño o en el gotelé de la pared puede ser entretenido, entonces mirar la pantalla y desenfocar la vista para que los espacios en blanco entre las palabras brillen con fuerza y surquen los párrafos con caminos cuales raíces de un árbol… es la hostia; especialmente en este día de resaca, con reconfortantes y sinusoidales impulsos de calor azotando mis globos oculares y desviándolos por doquiera, dándome un aspecto excéntrico y demente.
