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Archivo de Diciembre de 2006

Petardos de Nochevieja 31/12/2006

Desde hace dos días, algunas tiendas echan burbujitas de jabón para llamar la atención de los críos, esos bípedos que andan erráticos, gravitando hacia piernas de adulto con enormes botas militares hasta estrellarse. O mejor dicho, para que graviten hacia sus escaparates. Nunca fallan. Normalmente los padres –o tutores legales– les castigan restregando con ímpetu sus cabezas contra el cristal, animando así la tarde del dependiente, que puede ver como un crío –sí, el bípedo de antes– lo pringa todo de babas y mocos.

Aquí, los días previos a Nochevieja son la temporada alta de la venta de petardos y fuegos artificiales, o vuurwerk. Burbujitas, globos y enormes carteles se comen a docenas de clientes al día, que buscan en la pólvora la compensación freudiana de algún tipo de carencia fálica, al igual que sucede con los coches. Y hoy, día treinta treinta y uno, he perdido la cuenta de las alarmas de coche que han saltado en la estrecha calle en la que vivimos. Estrecha y además oscura, por lo que salir mañana esta noche después de las uvas en pos de una buena fiesta será, cuanto menos, peligroso. Me sentiré cómo el protagonista de algún videojuego de plataformas. Se podían meter los petardos por el culo.

Venga, que este año termina el mundo. Esos sucios judíos de nariz aguileña harán llover fuego nuclear sobre toda Europa. ¡Feliz 2007!

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Navidad de 1970 21/12/2006

Acabo de despertar de una prolongada y letárgica –pero no lisérgica– introspección al mundo de los villancicos navideños eclécticos. Desde los que cantaba el tío Jim con su banjo y su espiga de trigo, sentado en la puerta de su choza de Arkansas, donde destilaba licor de patata en su alambique ilegal; hasta los villancicos maullados por un montón de mininos listos y algún chucho que colaron de mala manera, tal vez para no llamar la atención de las asociaciones de papás y mamás aburridos y fácilmente escandalizables –por culpa de las cuales ahora tienen que meter siempre la imagen de algún chino/negro/mujer con velo/pelirrojo con pecas en los anuncios/bolsas de la compra/bolsas del McDonalds–.

El año pasado, por estas fechas, os deleitaba con una imagen de David Hasselhoff en tanga. Lo sé, fue bastante desagradable. Ello contrarió enormemente a mi deidad, una especie de colérico elefante azul con monóculo y multitud de medias docenas de brazos que portan armas sagradas. Me castigó de nuevo a ser confinado en una cárcel turca, en el año 1970.

Una vez limpiado mi karma, pude regresar a este preciso instante –justo entre la n y la t de instante–, en el que me despojo de mis auriculares navideños, y me pongo a escribiros estas líneas, llenas de gozo, albricias, y deseos de que reencarnéis en planos cosmológicos superiores. Claro. Si la ley del miedo funciona con el cristianismo apostólico románico (guiño-guiño) desde hace miles de años, ¿por qué no va a funcionar con el budismo? ¿Acaso la bandeja usada por los monjes para mendigar comida de pueblo en pueblo no posee un borde afilado con el que impartir justicia casera y sesgar cuellos impuros? Relación de planos cosmológicos inferiores en el budismo:

Narakas de frío

  • Arbuda – Naraka de las ampollas. Se trata de un plano oscuro y gélido, rodeado por montañas y continuamente asediado por tormentas de hielo. Los habitantes de este mundo aparecen en edad adulta, desnudos y solos; el frío levanta ampollas en todo su cuerpo. La vida en este plano dura el tiempo que se necesita para vaciar un barril de sésamo si tan sólo sacamos un grano cada mil años.
  • Nirarbuda – Naraka de las ampollas ardientes. Este Naraka es todavía más frío que el anterior, y aquí las ampollas estallan dolorosamente, dejando al individuo chorreando sangre y pus congelados.
  • Atata – el Naraka del temblor. De las bocas de los torturados sólo sale un at-at-at de frío.
  • Hahava – el Naraka de la lamentación. La criatura se lamenta continuamente de frío. Para ser inferior a Nirarbuda no es tan malo, ¿no?
  • Huhuva – el Naraka de los dientes chirriantes. El chirriar de los dientes de los aquí condenados es el que da nombre a este plano.
  • Utpala – el Naraka del loto azul. El intenso frío hace que la piel se vuelva azul, como la de un loto (azul).
  • Padma – el Naraka del loto. In this Naraka the blizzard cracks open the frozen skin leaving one raw and bloody.
  • Mahapadma – el Naraka del gran loto. Aquí todo el cuerpo cruje de frío. Los organos internos explotan y salen por las grietas de la piel, quedando congelados también al entrar en contacto con la intemperie.

Narakas de calor

  • Sañjiva – el Naraka revivido. En este Naraka, el suelo está hecho de hierro al rojo vivo, calentado por un fuego inmenso. Las criaturas aparecen en este plano en plena edad adulta, en un estado de terror y meseria. En cuanto una criatura sienta miedo de otra, ésta se aparecerá ante él con enormes garras, y empezará a atacarle. Y si no, los sirvientes de Yama aparecerán y atacarán a la criatura con fiereza. Tan pronto como la criatura caiga inconsciente o muera, es instantáneamente restaurada a un estado de plena salud, para ser atacada de nuevo. Otras torturas sufridas en este Naraka son: ser rociado con metal fundido, ser cortado en trozos, y ser frito en la enorme plancha de hierro. La vida en este Naraka dura 162*1010 años. ¿No querías vida eterna?
  • Kalasutra – el Naraka de los hilos negros. Aquí, además de las torturas anteriormente mencionadas, los cuerpos de las víctimas son surcados con líneas negras, y los sirvientes de Yama las usan como patrón a la hora de cortarlos en pedazos con inusitada precisión (y unas hermosas hachas). La vida en este Naraka es de 1296*1010 años.
  • Sanghata – el Naraka aplastante, también situado sobre una enorme plancha de fierro incandescente, pero además rodeado por enormes masas rocosas que son propulsadas hacia las víctimas hasta reducirlas a papilla. Cuando se produce el impacto, la vida de las víctimas es restaurada, y se vuelve a empezar. La vida en este Naraka es de 10.368*1010 años.
  • Raurava – el Naraka de los chillidos. Aquí los seres corren despavoridos buscando un lugar en el que refugiarse del suelo ardiente. Cuando, aparentemente, han encontrado cobijo, son aplastados por él. En su interior, gritan de dolor. La vida en este Naraka es de 82.944*1010 años.
  • Maharaurava – el Naraka de los grandes chillidos. Similar al anterior, pero con mayor dolor. La vida en este Naraka es de 663.552*1010 años.
  • Tapana – el Naraka del ardor. Aquí los sirvientes de Yama empalan todo cuanto se cruza en su camino con una enorme jabalina envuelta en llamas, hasta que éstas manan de los orificios nasales de sus víctimas. La vida en este Naraka es de 5.308.416*1010 años.
  • Pratapana – el Naraka del gran ardor. Las torturas aquí son similares a las anteriores, con la salvedad de que las víctimas son empaladas más violentamente con un tridente. La vida en este Naraka dura 42.467.328*1010 años.
  • Avici – el Naraka ininterrumpido. Las criaturas son achicharradas por gruesas lenguas de fuego, dentro de un enorme horno, sufriendo aquí más dolor que en ningún otro Naraka. Aquí la vida dura 339.738.624*1010 años.

Basados en la mitología budista, también se encuentra el infierno de la mitología china. Todavía más malsano:

  • Cámara de vientos y truenos – Asesinos y criminales son enviados aquí para recibir el azote de los elementos.
  • Cámara de la amolación – Las personas ricas que no hacen bien y malgastan comida son enviadas a esta cámara para que sean machacadas y reducidas a una pulpa gelatinosa de color púrpura.
  • Cámara de las llamas – Los ladrones, pillos y maleantes son enviados a arder a la cámara de las llamas.
  • Cámara del hielo – Los jóvenes y pequeñuelos que tratan mal a sus papás son enviados a esta cámara para ser congelados.
  • Cámara de las ollas de aceite – Quienes practican sexo de manera ofensiva, como los violadores, son destinados a ollas de aceite donde se freirán. Hmmm… fritanga.
  • Cámara del desmembrado mediante sierra – Secuestradores y personas que obligan a mujeres de buena voluntad a convertirse en prostitutas tienen como destino acabar desmembrados mediante numerosas hachas y armas sucedáneas.
  • Cámara del desmembrado mediante carruaje – Terratenientes, oficiales, y cargos de importancia que sucumban ante la corrupción serán aquí desmembrados mediante un carruaje. Imagino que se trarará de un melancólico carruaje tirado por caballos.
  • Cámara de la montaña de navajas – Los tenderos y dependientes usureros son condenados a sangrar eternamente al escalar la montaña de navajas.
  • Cámara de las lenguas arrancadas – Los cotillas y los mentirosos son enviados a esta cámara, donde sus lenguas son arrancadas una y otra vez.
  • Cámara del aplastamieinto – Los asesinos más sanguinolentos están condenados a ser aplastados una y otra vez en esta cámara.
  • Cámara de mutilación de torsos – En esta cámara, las personas desagradecidas sufran todo tipo de laceraciones, desgarros y cortes en sus torsos.
  • Cámara de los garfios – Los opresores de los inocentes, las personas que hacen trampas en igualdad de condiciones y las nueras mal avenidas son atravesadas por un garfio enorme y colgadas bocabajo.
  • Cámara de la extracción ocular – Los ojos de curiosos y mirones son arrancados repetidamente en esta sala.
  • Cámara de la extracción cardíaca – Aquí le arrancan el corazón a las personas de, valga la redundancia, corazón malvado.
  • Cámara de la evisceración – A los instigadores, hipócritas y ladrones de tumbas les sacan las tripas en esta cámara.
  • Cámara de la sangre – Los infiles, apostatas (lo siento, apostata), herejes, blasfemos y etcétera, son despellejados vivos en esta cámara.
  • Cámara de los gusanos – Aquí, aquellos que se aprovechan de los vacíos legales son comidos por gusanos.
  • Cámara de Avici – Quienes han cometido crímenes horribles, han traído miseria a la humanidad o han traicionado a su rey acaban en este enorme plataforma, ubicada encima de un mar inconmesurable de llamas. Los más afortunados podrán permanecer en la plataforma achicharrándose; los que no, caerán a las llamas y arderán por toda la eternidad. En este plano no es posible la reencarnación.

En fin. ¿Verdad que la teología también puede ser muy divertida? Pero no guardéis mal sabor de cerebro de los budistas. Hay muchos otros planos más divertidos todavía, con muchos colores, ¡brillantes colores y melodías juveniles! Desde las infratierras de Holanda, ¡feliz Navidad a todos!

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Cinco canciones para corazones rotos y/o solitarios 07/12/2006

En el lapso de tiempo invertido en sentarme en mi escritorio, he pensado: debería elaborar una lista de cinco canciones –ni una más, ni una menos– que, una vez escuchadas con detenimiento un número determinado y finito de veces, permitan al oyente obtener un número indeterminado e incluso infinito de recetas para ansiolíticos y antidepresivos, firmadas hasta por el más estricto y conservador de los médicos, entendiéndose por conservador a cualquier enfermera Fletcher que prefiriese someter a un paciente a una muerte por asfixia india de almohada antes que colocar bajo su lengua una benzodiazepina.

He aquí mi lista subjetiva de las cinco canciones que más tristeza y soledad transmiten:

  • Colorblind, de Counting Crows
  • Talk Show Host, de Radiohead
  • Gravity, de A Perfect Circle
  • Wilder Wein, de Rammstein
  • This Picture, de Placebo

A ver qué os parece, ¡estaré encantado de conocer vuestras canciones suicidas favoritas!

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Horas 06/12/2006

Disfruto al dedicar un periodo de tiempo a algo totalmente diferente a lo que todos esperan de él. Creo que lo descubrí con las primeras pellas y/o enfermedades simuladas: me encanta deambular por las mañanas; pasear por el centro, ir a tomar algo a bares de tapas que a otras horas estarían abarrotados, ver a las señoras con sus carros de la compra y escuchar la armónica del afilador de navajas –nada que ver con el organillo romaní del mercado de los domingos–. En ese periodo la mañana huele, o se percibe, diferente.

Después, en la universidad, descubrí el placer de estudiar de noche, cuando la mayoría de mis contemporáneos descansan. No hay horas más tranquilas que las que transcurren bajo un flexo, con la compañía musical de Soma FM, la espiritual de un Red Bull, y con la intringa de qué estará haciendo la restante y escasa gente despierta a las cuatro de la madrugada. En ese periodo la noche sabe, o se percibe, diferente.

Ahora, que ya casi he terminado la universidad, prefiero invertir horas y horas de sueño en actividades de subterfugio: Observarte. Estudiarte. Admirarte. Por supuesto, mientras duermes: no hay horas en la vida más tranquilas y llenas de significado que las que invierto escuchando tu respiración. En ese periodo la noche huele, sabe, y se percibe, diferente.

Una cita para nuestros eventos sociales 01/12/2006

No es uno de los recursos más utilizados cuando voy de habitación de hotel en habitación de hotel, buscando fiestas de celebridades en las que colarme y gente con la que quedarme, impresionándola con mis anécdotas y mi sabiduría popular. Lo habitual es ir captando un par de expresiones de cada uno de los grupúsculos, para luego componer mis propias conversaciones. Ah, mis buenos… Juguetes Mediterráneo de índole social. Idiosincrasia, nanomedios, no-show, polonio 210 y cualquier otra expresión que me haga sentir importante y superior a los demás es recibida con júbilo y alboroto.

Bien… sí. En efecto. No es fácil tener que hurtar canapés para sobrevivir, ni dormir siempre con el traje magenta de nochevieja. Pero en uno de tantos guateques de pintores conceptuales, escultores de tofu y gafapastas del círculo interno, leí –por error, pues nadie va allí a leer– el reverso uno de esos sabrosos caramelos de la Semana Santa murciana, y lo que allí estaba escrito salió empujado por mi boca… para cambiar mi vida:

Un pesimista y un optimista estaban flotando en la inmensidad del océano en una barca diminuta. Ambos se ahogaron.

Todas las gafas en derredor, gruesas y densas ellas, se deslizaron varios centímetros por las aguileñas narices de sus portadores, y todos dejaron asomar una mirada de desprecio que no tuvo que ser acompañada por monóculos quebrados o disparos al aire para que yo me largara de allí. Me estaba orinando, y caí por las escaleras del hotel. Desperté preso en una cárcel de Estambul, en el año 1974. Aunque ahora no recuerdo de dónde saqué esa cita. Quizá de un chat.