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Archivo de ‘Alucinaciones’

Sobre la extrapolación minimista y no figurada de la lectura entre líneas 13/07/2006

Si buscar rostros encogidos de dolor o articulando muecas diabólicas en los azulejos del cuarto de baño o en el gotelé de la pared puede ser entretenido, entonces mirar la pantalla y desenfocar la vista para que los espacios en blanco entre las palabras brillen con fuerza y surquen los párrafos con caminos cuales raíces de un árbol… es la hostia; especialmente en este día de resaca, con reconfortantes y sinusoidales impulsos de calor azotando mis globos oculares y desviándolos por doquiera, dándome un aspecto excéntrico y demente.

Gran evento sobre publicidad basura 12/12/2005

Alerta Matías, gran evento.

Forum-simposium-bacanal sobre publicidad hortera. Participarán las empresas de marketing más conocidas de la scene del markethacking hispano, a saber: Mediapress, Mediaplanning, Inditech, Planning-media, Pressdata, Dataworld, Datapress, World-datapress, PlanningTech, Marketdirect e Hijos, Nuevo Marketdirect, Markedtirect Auténtica, Marketdirect de las JONS, Marketdirect es Castilla.

Introducción off-topic:

09:00 - Por qué todos los empresarios de la scene markethacking acabamos calvos y padeciendo enfermedades cardíacas

Ponencias:

10:00 - PONENCIA: La publicidad del siglo XXI y el siguiente dilema recursivo y sin signos de puntuación: ¿Hacemos anuncios estúpidos para ponernos en evidencia y que el consumidor crea que nos hacemos los estúpidos pero realmente es una estratagema para llamar su atención porque no somos estúpidos sino tiburones del merchandising y sólo aparentamos ser estúpidos pero realmente el cliente se ha percatado de que intentamos hacernos los estúpidos delante de él pero es consciente de que no somos estúpidos sino tiburones del merchandising (10 segundos para respirar) y ahora estamos peor que antes?

11:30 - Descanso: café alquitranado -patrocinado por la universidad de Alcalá de Henares- y surtido de pastas del simposio del año pasado

12:00 - PONENCIA: El mundo del automóvil y la utilización de coches de gran cilindrada como extensión metafórica de los escasos genitales de sus compradores. El abuso del tunning como medio de prolongación ficticia de los genitales para quienes además carecen de dinero para coches de gran cilindrada. Cómo ridiculizar al espectador y a sus genitales con agudas campañas de marketing.

13:30 - Gran comida: enormes mesas repletas de juveniles y coloridas marcas de zumo, leche con ácido acetil-lisérgico, etc. etc., bien visibles ante las cámaras, por lo que -oh divina logística- se habrá de dejar una cara de la mesa libre.

15:00 - PONENCIA: Merchandising paralelo. Chuminadas en general, desde los coleccionables en revistas de divulgación y promociones basura en general (incluyendo las colecciones de taxis en miniatura hasta las manidas colecciones de minerales y sucedáneos de piedras preciosas) hasta la utilización de las nuevas tecnologías: vomitonos, politonos, monotonos, sufritonos y magnefotonos. Logotipos de trademarks como fondo de escritorio, y guía de bueno uso de la rana de los cojones. 18+.

16:30 - PONENCIA: Evolución de la letra pequeña abrasiva y las inesperadas visitas a casa de un negro de dos metros con una estaca en la mano -cuando no su pene-: desde ING Direct hasta el genio de Credial, respectivamiente.

18:00 - Mirienda: sesión revival de phoskitos y “¿Por qué en el anuncio el muñeco se lleva la mano al culo y sale llena de sabroso chocolate?”. Otros traumas infantiles producto de campañas unsuccessful.

18:30 - PONENCIA: Redondear. Por qué decir “¡disponible en más de diez colores!” cuando realmente tenemos once ridículos colores.

20:00 - PONENCIA: Cocacola, un peldaño por encima de los anuncios más lamentables. Sangrante e incompasiva disección a la mente pútrida de los sionistas del imperio de la Cocacola. Ponencia in memoriam de todos los encefalogramas planos provocados en el siglo anterior y el presente.

PONENTES: Su Ilustrísima Santidad Alteza Real i Excelentísimo Ajuntament Don Tomás Turbado y su vulnerable séquito de tocayos: Dr. Don Benito Camelas, Dra. Sra. Dña. Srita. Elena Nito del Bosque, Mr. Mrs. D. Dña. Dr. Gorka Lamares, His Satanic Majesty D. Borja Montdeyork, y muchos invitados más.

IMPORTE: 600 euros de España. Destinados quasi-íntegramente al Colegio Oficial de Hijos Huérfanos de la Scene del Markethacking y otras Minorías del Sector Publicitario No Dignas de Mención.

A/S/L: 22/m/ca

Tormenta mental sobre Nada en Absoluto 21/08/2005

Pese a confundir unas teclas con otras, es el momento más productivo para escribir sobre nada en particular.
Caminas por la calle, completamente solo. Ni un sólo ruido. Nada en absoluto. Intentas no romper ese equilibrio con el sonido de tus pasos. Intentas camuflarte con el Nada en absoluto. Normalmente no se consigue. Tropiezas.
Buscas las llaves en tu bolsillo. Cuando las sacas, ves heridas en tu mano de las que no eras consciente. Ni siquiera sabes cómo te las has hecho. Pero ahí están. Y recuerdas la última vez que viste una mano herida. Era en un sueño. Soñabas con ella. Subíais de la mano unas escaleras, no sabes cuáles. Parecíais ascender, alcanzar un lugar metafórico de unión más allá de los límites de las sensaciones. Y te lo creías. Notabas -y disfrutabas- la suavidad de su mano; hasta que la mirabas y veías que estaba llena de heridas. Sentías compasión, querías curar esas heridas. Lo hacías con un beso.
Tus heridas no las cura nadie. Todavía te estás preguntando cómo te las has hecho. Bailar a hostia limpia con otros punkis puede ser una buena aproximación. El hecho es que nadie te las va a curar.
El quinto y el sexto mes es lo peor. Era mi cuarto mes. Y cuando me lo decían, veía esos meses con mucho respeto. Los temía.
Ya se acerca el año. No volveré a confiar en científicos locos. Sus cálculos siempre son erróneos. Todavía sigo aquí, encerrado. Pese a ser consciente de que hay una puerta para salir, no salgo. Pese a ser consciente de mi necedad, no corrijo.
No hay nadie al otro lado de la ventana. Por mucho que la golpees, nunca te oyen (cosa que deberías haber aprendido de las películas). Siempre son a prueba de balas, así que tampoco se puede romper. Sigo sin ser consciente de que puedo salir por la puerta. Me gustaría tener algo que abrazar, aunque fuera una almohada. Realmente hace frío, y no me había dado cuenta.
Solo, encerrado, con la mano ensangrentada, escribiendo sobre nada en absoluto. Rodeado de gente, pero solo -la verdadera soledad-.
Podría dar muchas cosas, pero no siento nada en absoluto. Están ahí, deseando salir. Pero aunque las llamen, no salen. Están agotadas, o decepcionadas con el mundo. Seguramente lo segundo. Escucho en color, pero los demás hablan en blanco y negro. Hablan de nada en absoluto, nada que me importe en este momento. Parecen una película muda; yo pongo los rótulos cómicos cada varios minutos, interrumpiendo sus peroratas sin sentido.

Tu amigo sólo dice gilipolleces. Ríete. Bebe un poco más.

Sólo pienso en mi cama, en dormir hasta la semana que viene. La presente será dura. Ya habíamos oído hablar de lo peligroso del Sueño; pero ahora, dentro de esta desesperación, nos da igual. Nos permitimos el lujo de hundirnos más.
¿Hola?
¿De verdad no hay nadie ahí?

Ridi, Pagliaccio 11/08/2005

Por miles podía contar las minúsculas descargas eléctricas que se expandían desde mi nuca hasta la punta de los dedos de mis pies. Rápidamente recorrían la espina dorsal hasta llegar a la altura del estómago, y desde allí explotaban, repartiéndose por las extremidades de mi -ahora tan sensible- cuerpo. No podía ser sino una breve pero intensa alucinación -quién sabe si por esos años de tonteo- en la que tú volvías a aparecer otra vez, aquella de quien me escondo. Nos encontramos perfectamente simétricos, tanto que pareces mi imagen reflejada en un espejo. Pronto encontramos nuestras miradas. Estaba tan tranquilo aquí sentado… y ahora el Destino nos enmaraña, y te evoca justo a mi lado, a mi diestra. Pareces tan sorprendida o asustada como yo, aunque yo empiezo a acostumbrame a este tipo de alucinaciones. Como era obvio, todo lo que no somos tú y yo está sumido en la oscuridad. Neutra, pero helada conforme nos envuelve. Porque yo apenas soy consciente de mi cuerpo (por ahora), pero tú pareces muerta de frío, del color que tendría tu rostro si se viera reflejado en el hielo. Hasta podría trazar mentalmente la forma del aire que exhalas. Sólo se salvan tus mejillas y tus ojos.

Existe una sensación que no tiene nombre. La sientes justo antes de saber si estás tocando hierro incandescente, o algo capaz de congelar los siete océanos. No llega a ser dolor, sí un flash previo a él. Por tu aspecto, intuyo que será de frío. La siento justo cuando nuestros antebrazos entran en contacto. Entonces, ni frío ni calor, otra descarga eléctrica. Empiezo a sentirme como un reo, tan inmóvil, y tan a expensas de ti. Entonces, la realidad se desdobla. En un camino, descanso la palma de mi mano sobre el dorso de la tuya. Otro es parecido a éste, salvo que nuestros dedos se entrelazan. En otro, siento esa fuerza genérica que todo el mundo siente justo detrás de la cabeza cuando se pregunta si la persona que comparte el escaso aire que les une durante diez centímetros también la está sintiendo. Pero no llego a besarte. En el siguiente desdoble, sí. Y éste se desdobla en otros mil, pero la forma en que siento tus labios en cada uno de ellos no tiene palabras. Su naturaleza se escapa de mi comprensión, pero es de un ligero color rojo grisáceo, como tus mejillas. En algunas de esas realidades nos detenemos en ese instante momento, como extenuados. O como excusa condescendiente para no romper el beso. En otras tantas, queremos más, pero no quiero perderme describiéndolo. Todas esas realidades son aquellas pequeñas descargas, que explotaron en lo más profundo de mi traicionero subconsciente, con sede en las dependencias traseras del cuello, y se expandieron -se desdoblaron- por todo mi cuerpo, en lo que dura este golpe de pestaña. Empezó siendo una, después dos, luego millones. En todas esas realidades infinitas y paralelas, acabamos siendo sólo tu y yo. Pero -oh trágico destino, oh capitán mi capitán, O Romeo Romeo Whyfore art thou Romeo- todas esas descargas acaban disipándose cuando llegan a mis extremidades. En el caso de nuestras realidades, todas acaban estrellándose contra una única realidad: la de verdad.En ese momento, puedo oirle cantar, como en una de esas radios antiguas:

Ridi, Pagliaccio, sul tuo amore infranto,
ridi del duol che t’avvelena il cor!