Estás en el archivo de la categoría Cine.

Buscar
Sindicación
Últimos comentarios
Archivo
Categorías

Archivo de ‘Cine’

Dr. Travis 11/07/2006

TRAVIS (V.O.)
I also sent flowers with no luck. I should not dwell on such things, but set them behind me. The smell of the flowers only made me sicker. The headaches got worse I think I've got stomach cancer. I should not complain so. "You're only as healthy as you feel."

Travis Bickle - Taxi Driver (1976)

Archivado en Cine, Citas — Sin comentarios »

Los Goonies 08/01/2006

Es domingo.
Ahora me gustaría estar en Astoria buscando un tesoro pirata. Con el botín me compraría una casa cerca de los muelles Goon, y saldría por las tardes a jugar a máquinas recreativas vintage, a beber batidos y comer pizzas. No me gustaría ser del equipo de rugby y llevar esas horteras cazadoras con una letra bordada en grande, pero tampoco pertenecería al club de ajedrez. Me metería a algo relacionado con la fotografía, porque suele haber gente más interesante, y siempre hay una chica-tesoro alternativa vistiendo camisas de cuadros leñador-style a la que nadie hace caso -excepto yo, por supuesto-. Y la llevaría al baile de primavera o al de fin de curso, y le compraría la pulsera-ramillete más grande de todas, y me pondría el smoking más caro, e iríamos en la limousine más cara de alquilar, y luego acabaríamos ineludiblemente en un granero. Acabaría formando parte de la pandilla, levantando más que celos entre mis colegas.
Pero como Sloth murió -al igual que Chanquete, lo cual me da que pensar- ya no tendría tanta gracia buscar tesoros. Y llegará un momento en que estaremos podridamente ricos, y dejaremos de salir por los muelles de Goon porque nos habremos comprado unas mansiones carísimas en la zona del club de golf, y en vez de quedar para comer patatas fritas y arrancar penes de estatuas, pues nos meteríamos unas rayas. Y seríamos un club de Macaulay Culkins.
Por éso, con encontrar un (1) tesoro basta. Luego seguiría llevando una vida tradicional americana. Jugando con los colegas al Colecovisión, merendando emparedados de crema de cacahuete, y fornicando en el granero municipal. Aunque Astoria está en el extremo noroeste, y no creo que haya muchos graneros para flirtear con paletas sureñas y desdentadas que tengan la choza llena de banderas de la Confederación. Pero el bosque neblinoso y lleno de hojarasca está bien. No sé por qué la gente es tan exquisita.

Archivado en Cine — Sin comentarios »

Skinhead attitude 27/12/2005

De vez en cuando, alguien coge un periódico y lee un artículo. Y piensa: “Vaya, están hablando de una cosa de la que tengo algo de idea”. Y su asombro empieza a convertirse en una arcada que se reproduce una y otra vez conforme va avanzando en su lectura. Y se pregunta: “Joder, si de algo que conozco sólo leo basura y datos incorrectos, ¿qué cantidad ingente de mierda estarán vendiéndome en temas en los que no estoy tan al día?”. Y entonces acaba odiando a los periodistas. Y los ve como prepúberes que cogen la Encarta (tiempos en que no existía la wikipedia) y se ponen a copiar cosas, sin ton ni son, para su trabajo sobre equinos; con tanta negligencia que acaban copiando el famoso copyright del Encarta y todo, y la profesora les suspende.
Pues algo así me pasó al leer el libro Diario de un Skin, y al ver el documental homónimo. No se puede esperar menos de un periodista, aunque sí de la persona. La persona que, entre otras cosas, tiene los cojones (o la necedad) de juntarse con tres neonazis yendo él de “skin”, cubriendo sus melenas con un gorro de lana, y esperando que todo salga bien.
El movimiento skinhead puede gustar o no, pero desde luego no tiene nada que ver con lo que venden los medios de información. Incluso sería capaz de entender que haya gente a la que le hayan vendido tanto la moto, que aun después de ver el documental del que voy a hablar a continuación siga pensando que un skinhead es un neonazi. O directamente, cuando vean a un skinhead negro en los primeros minutos del programa reivindicando las verdaderas raices del movimiento, se pensarán que se trata de algún tipo de documental-propaganda de algún grupo de descerebrados.
Skinhead attitude es de los pocos trabajos aceptables que se han elaborado sobre el movimiento skinhead, que muestra el origen obrero, antifascista, antirracista, multirracial y genialmente musicalizado del mismo. Lo podéis encontrar en versión original, subtitulada en castellano.

ELink: Skinhead.Attitude@eselkult.de.SUBTITULADO.CASTELLANO.avi
Y la web del documental (edit: vínculo roto)

Si el documental pesa mucho, siempre se puede echar mano de:

En fin, como ya he dicho, pueden gustar o no. Pero nunca está de más saber qué es lo que se cuece realmente.

Archivado en Cine — Sin comentarios »

Crossfade onírico con Marcellus Wallace y el ineludible armisticio 10/10/2005

Fue como el final de una canción que se diluye en el principio de su sucesora. La fiebre y el sueño no se mostraron comedidos a la hora de colaborar en tal sacrilegio. Frente a mí, un imponente negro empapado en sudor, que no en crack. No todavía. Es Marcellus Wallace. Me habla, pero esta vez no de boxeo, sino de amor. No parezco en disposición de discutir sus argumentos.

El armisticio

Marcellus Wallace: Lo que ocurre, Arturo, es que ahora posees habilidad.
M.W.: Pero por muy doloroso que sea, la habilidad no perdura. Y la tuya no tardará en desaparecer.
M.W.: Bien, es una ley de vida muy dura, joder. Pero es una ley de vida con respecto a la cual vas a tener que ser realista.
M.W.: Verás, este negocio está lleno hasta los topes de cabrones poco realistas. Hijos de puta que creían que su amor iba a envejecer como el vino. Si eso significa que se convierta en vinagre… así es. Pero si significa que mejora con los años… pues no.
M.W.: Además, Arturo, ¿cuántas peleas más crees que podrás acabar? Un par. No existe el gran día para los románticos en este siglo. Estuviste cerca pero nunca lo conseguiste. Y si hubieses tenido que conseguirlo algún día, ya lo habrías conseguido.
Me extiende un sobre lleno de billetes, que rezuma un aura ponzoñosa.
M.W.: ¿Eres mi socio?
Arturo: Éso parece, desde luego.

Marcellus