Reinos de Leyenda 02/03/2008
Reinos de Leyenda ha cambiado de servidor. La nueva dirección de telnet es rlmud.org, puertos 23 y 5001. Más “explicaciones” en la página web o el foro.
Estás en el archivo de la categoría General.
Reinos de Leyenda ha cambiado de servidor. La nueva dirección de telnet es rlmud.org, puertos 23 y 5001. Más “explicaciones” en la página web o el foro.
Anteriormente conocido como El club más selecto de sólo dos miembros: mi miembro y yo, hasta que esos impresentables de Mamá Ladilla lo utilizaron en algún punto de nuestra línea histórica. Posteriormente nos autodemitificamos al anunciar que eramos unas tres personas más o menos y no una cifra fálica e imprecisa, pero ya importa poco lo relativo al nombre: le partí el codo a Juan Abarca en una letrina de su propio concierto y así quedó saldada la deuda kármica. Ahora no puede tocar la guitarra.
Extendémonos por cualquier campo moderno, colmándonos los nanomedios con los más golosos cumplidos: “el mejor del mundo en su sector o disciplina”, o “el primero que andó el camino cuando nadie daba un duro”. Porque cuando tú estabas jugando a lo del chavalín con gorrita de la Master System, ¡yo ya estaba escribiendo por lo menos en diez o quince blogs sobre cómo terminé el Monkey Island 2!
Mucha gente quiso escribir en diarios electrónicos y no podíamos permitírnoslo; ¿cómo se atreven a hacerlo sin rendirnos un sentido tributo en sus palabras o en sus recopilaciones de imágenes animadas o vídeos de catástrofes escolares? Intentamos minar su moral con numerosas réplicas de crítica ácida y destructiva, pero son muchos y aguantan histriónicamente. ¡No podíamos rebatir sus argumentos ni tampoco criticar su ortografía! Así que migramos a nuevos formatos vírgenes sin nadie en lo alto del podio que supusiese una dificultad para alcanzar la gloria nanomediática.
Así lo conseguimos en docenas de modalidades.
Ahora nos invitan a las olimpiadas virtuales de todas estas disciplinas, que acontecen en países tan amistosos como Corea (del norte), y allí nos alzamos siempre con la medalla de oro. ¡Atrás dejamos a geeks enfurecidos, gordos acomplejados y usuarios de Macintosh! Volverán a sus cubiles mascando tabaco de venganza y lamentándose. Y eso les daría que pensar…
…ya que mucha gente se lanzó tras nuestro éxodo cuando descubrió el vergel en el que ya parábamos. Si no éramos felices cuando éramos cuatro gatos, ¿cómo lo vamos a ser con veinte millones de usuarios en éxtasis?
Ésta es la paradoja de las plataformas de élite: detestan tanto la marginación underground como el gloria de las parties con diez mil campistas.
Don’t be left behind!
De lo contrario, esgrime la Ley de Godwin, quien debería dedicar varios seminarios a los comentaristas de la edición digital de 20minutos. Como no estoy de acuerdo contigo, criticaré tu ortografía. Pero como no sé escribir, criticaré tus gustos; empíricamente demostrable es que si te gusta Harry Potter, jamás has leído a Lord Byron, jamás piparás en el sofá carmesí, o puede que incluso todavía seras vírgen, o estés muerto y te trates de una herética aparición -un némesis de los de mi eslabón cultural-. Oh, mi fiel y honrado prepúber, buena suerte en tu nueva vida como lechuza.
Por qué no pudiste ser como esos niños que salían en los programas de sucesos, o en la sección anecdótica del telediario: los nuevos Bill Gates de la meseta patria. Jóvenes promesas de nueve años con anteojos impolutos que empleaban a sus propios padres y tenían un Perl, o tal vez un Python, no sé. Me hubiera asociado contigo, y tal vez te hubiera acuchillado en un par de meses por una deuda de veinte mil pesetas.
Por qué no puedes lavarte los dientes. Hasta en los anuncios de Intervida se los lavan con la savia de unas ramitas, o eso nos hace creer Disney. Cuando estás rondándome las hojas de las plantas de plástico comienzan a rezumar un caldillo verdoso y siento que la vida se me escapa por las grietas de la mano que cubre mi boca y mi nariz. Podría escaldarte con el espresschoc, pero creo que el café tiene algo que ver con tu halitosis, y el universo implosionaría.
La semana 30 es especial.
Separate yourself from other men.
Veo atónito a todos esos homosexuales vestidos de jefe indio cherokee pendulando la pelvis sobre carrozas de papel de charol y me pregunto: ¿por qué manifiestan públicamente su condición sexual?
Aprended: las mayorías no hacen gala de sus orientaciones. ¿Cuándo habéis visto a un demócrata manifestarse por la libertad o mierdas semejantes? Ellos han sido perseguidos y hasta asesinados por sus ideas. ¿Acaso se lanzan a las vías con pancartas pregonando sus penas? No. Nos quedamos en casa con el coñac, o como mucho bajamos al bar. A tomar un coñac. ¿Os cuesta mucho hacer lo mismo?
Acabo de despertar de una prolongada y letárgica –pero no lisérgica– introspección al mundo de los villancicos navideños eclécticos. Desde los que cantaba el tío Jim con su banjo y su espiga de trigo, sentado en la puerta de su choza de Arkansas, donde destilaba licor de patata en su alambique ilegal; hasta los villancicos maullados por un montón de mininos listos y algún chucho que colaron de mala manera, tal vez para no llamar la atención de las asociaciones de papás y mamás aburridos y fácilmente escandalizables –por culpa de las cuales ahora tienen que meter siempre la imagen de algún chino/negro/mujer con velo/pelirrojo con pecas en los anuncios/bolsas de la compra/bolsas del McDonalds–.
El año pasado, por estas fechas, os deleitaba con una imagen de David Hasselhoff en tanga. Lo sé, fue bastante desagradable. Ello contrarió enormemente a mi deidad, una especie de colérico elefante azul con monóculo y multitud de medias docenas de brazos que portan armas sagradas. Me castigó de nuevo a ser confinado en una cárcel turca, en el año 1970.
Una vez limpiado mi karma, pude regresar a este preciso instante –justo entre la n y la t de instante–, en el que me despojo de mis auriculares navideños, y me pongo a escribiros estas líneas, llenas de gozo, albricias, y deseos de que reencarnéis en planos cosmológicos superiores. Claro. Si la ley del miedo funciona con el cristianismo apostólico románico (guiño-guiño) desde hace miles de años, ¿por qué no va a funcionar con el budismo? ¿Acaso la bandeja usada por los monjes para mendigar comida de pueblo en pueblo no posee un borde afilado con el que impartir justicia casera y sesgar cuellos impuros? Relación de planos cosmológicos inferiores en el budismo:
Narakas de frío
Narakas de calor
Basados en la mitología budista, también se encuentra el infierno de la mitología china. Todavía más malsano:
En fin. ¿Verdad que la teología también puede ser muy divertida? Pero no guardéis mal sabor de cerebro de los budistas. Hay muchos otros planos más divertidos todavía, con muchos colores, ¡brillantes colores y melodías juveniles! Desde las infratierras de Holanda, ¡feliz Navidad a todos!