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Archivo de ‘Reflexiones’

La Parca a caballo, con guadaña e iPod 19/01/2006

Cuando pasamos el dedo por la naturaleza mortal impermanente del ser humano puede llegar a acojonar ver que está lleno de polvo y suciedad, y que por mucho paño que pasemos, seguirá habiendo porquería. Pero toda esa mierda la hemos puesto nosotros; debajo hay un buen mueble de roble, que podría ser un mueble-bar, por ejemplo. O tal vez una mesa de diseño, de estas que tienen forma de charco. Por éso estamos feliz y condescendientemente sometidos a formas de gobierno materialistas.
- ¿Oye, qué te parecería [inserta aquí tu idea basada en un bien común]?
- Parece buena, pero un momento… ese tipo de ideas te convierte en… ¡UN COMUNISTA! (unas carreras, unas collejas, y se siente mejor… nuevo deporte nacional, etc. etc., que alguno se la sabrá)
No hay que desilusionarse ante este tipo de respuestas iracundas. Hay que tener en cuenta que tememos a la muerte, y en nuestro afán de contrarrestrar -o equilibrar- ese temor, proyectamos nuestro deseo de inmortalidad en cosas que presumiblemente durarán más que nosotros, pero que tarde o temprano también desaparecerán. A saber: un piso, un coche, o un iPod.
Odio a esos makis. Son como los tontuneros que odian a los que llevan el coche tal cual salió de fábrica porque piensan que la gente que lleva el coche sin tunear se pavonea frente a ellos, creyéndose mejor que la gente que ha tuneado el coche: guardarse las espaldas con algo sencillamente estúpido, que debería ser castigado con una muerte lenta y dolorosa. Y volver a empezar hasta que se aprenda.

Astrofísica estelar y encriptación mental 11/01/2006

Leo lo que escribo, y pienso, y veo encriptación.
Quizá sea una cabeza con rendijas
e intente no moverme mucho,
ya que mis manos
no pueden cubrir tantos deslices,
y se me derraman los pensamientos.
Quizá haya vuelto a olvidar que soy un sistema binario y sabiendo que tarde o temprano me colapsaré sobre mí mismo, no quiera malgastar brillo alguno; y ni en verso prolongaría mi vida.
Tengo sueño, y hay viento solar.

Impermanencia, quiropráctica y ron en la petaca 04/01/2006

Mi quiropráctico insite en considerar la impermanencia de las cosas, especialmente de aquellas que tan sutilmente construyen la base de nuestra seguridad: las que nos hacen conciliar el sueño, aquellas cuyo final jamás se nos ha pasado por la cabeza.

No me refiero a tener una visión pesimista de la vida. Simplemente, a aceptar que no hay nada permanente: desde la camilla sobre la que recoloco tus vértebras, que algún día acabará siendo chatarra en el basurero; hasta la chica que amas, que probablemente te sustituirá por el propietario de un BMW M3 que no sepa encontrarse el agujero del culo… e incluso en el caso de que se conforme con tu Seat Arosa, tendrás que considerar que tarde o temprano la Parca segará su vida. Sé consciente -y disfruta- de la impermanencia de las cosas, sin que éllo te obsesione. Acepta que, incluso siendo totalmente consciente de la caducidad que nos rodea, puede que algunas pérdidas te acarreen más sufrimiento que otras.

Entonces hizo éso que tanto detesto: sin avisar, pellizcó un trozo de carne justo donde empiezan las lumbares, y tiró con fuerza hacia arriba, y escuché mis vértebras crujir.

Es probable que cuanto más esfuerzo te haya costado obtener algo, más sufras por su pérdida. El destino obra entregándonos enreversadas y enmarañadas historias, llenas de casualidades, que rompen todo tipo de barreras y oposiciones: una oportunidad entre mil ocurre. Y vuelve a rodearse de mil posibilidades más, y vuelve a salir. Así tres, cuatro y hasta cinco veces más. Y te paras a pensar en cuánto se ha esforzado el destino en unirte a una persona, o a un trabajo, o a un coche de más de 150 cv.; y aceptas el regalo de muy buena gana. Ahora empieza a considerar cada criba que el destino ha salvado como un multiplicador de daño. X2. X3. X4. X5. Lo que el destino te ha regalado, la naturaleza impermanente de las cosas te lo arrebatará, con un bonus al daño considerable. ¿He dicho daño? Lección. Una lección con un bonus X5. Ya empiezas a moverte en otro nivel de consciencia. ¿No crees?

Entonces hizo una pausa para pegar un trago al ron de la petaca guardada en su impoluta bata de respetable doctor, y siguió colocándome vértebras. Y la historia tuvo un final trágico e inesperado, como en Los caballeros de la mesa cuadrada. No sé. Impactó un rayo sobre él, y sus restos se esparcieron por varios kilómetros a la redonda. Y el dinero recaudado fue destinado a balones de Nivea para los del Imserso, por ejemplo.

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La maldad 18/08/2005

Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es.
Charles Baudelaire

Continuamente se pendula entre el bien y el mal; negar la maldad de la naturaleza humana no es sino un ejercicio de futilidad. La naturaleza humana es caótica, no existe la previsión, ni el etiquetado; no se puede contar con los dedos la infinidad de caminos que surgen cada mínima unidad de tiempo concebible por la mente de una persona.
Constantemente veo caminos de maldad. En algunos, sólo con ver las primeras decenas de metros, ya se puede reconocer. En otros, no; pero se intuye que, tras algún accidente del terreno, tarde o temprano ha de surgir. El subconsciente puebla aquellos primeros metros de verde, de belleza… sólo para engañar, para conseguir algo cuyo fin es tan pérfido que esconderlo -embelleciéndolo- es la única forma de tentarnos a alcanzarlo.
Él no ha de avergonzarse de ver esos caminos, ni de reconocer la maldad como algo inherente a su naturaleza. A lo largo de su vida encontrará personas, que le venderán citas -como las que encierran este texto-, testamentos, religiones o incluso parches para adelgazar; con el único motivo o excusa de hacerle desgraciado por reconocer la maldad. Gente que se le presentará como si fuera un avatar de la verdad, con un único camino a seguir. Sin posibilidad de desviarse de él. Él tendrá que ser crítico con esa clase de gente, y reconocer que pese a sus brillantes dientes, su tupé engominado y sus frases de chistera… sufren como todos.

Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.
Clive Staples Lewis

Jules: ¿Lees la Biblia Ringo?
Ringo: No con regularidad
Jules: Pues he memorizado un pasaje. De Ezekiel 25:17.
Jules: “El camino del hombre recto está por todos lados rodeado por las injusticias de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que en nombre de la caridad y de la buena voluntad saque a los débiles del valle de la oscuridad, porque es el auténtico guardián de su hermano y descubridor de los niños perdidos. Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquellos que prentendan envenenar y destruir a mis hermanos. Y tu sabrás que mi nombre es Yahvé cuando caiga mi venganza sobre ti.”
Jules: Llevo años diciendo esta mierda. Y cuando alguien la oía, es que iba a morir. No había pensado mucho en lo que significaba. Simplemente pensaba que era un rollo que le soltaba a algún hijo de puta antes de pegarle un tiro. Pero esta mañana vi algo que me ha hecho pensarlo dos veces.
Jules: Ahora, se me ocurre… que tal vez significa que tú eres el hombre malo y yo soy el hombre recto. Y que el señor 9 mm. es el pastor que protege mi recto culo en el valle de la oscuridad. O será tal vez, que tú eres el hombre recto, y yo soy el pastor. Y que este mundo es injusto y egoísta. Me gustaría éso.
Jules: Pero ese rollo no es la verdad. La verdad es que tú eres el débil, y yo soy la tiranía de los hombres malos. Pero me esfuerzo, Ringo. Me esfuerzo con toda intensidad por ser el pastor.

Excrucior 17/08/2005

El odio siempre vuelve a por ti. Una vez que disparas, nunca llega a detenerse realmente. Gravita en torno a tu mundo, como si se tratase de un satélite más, a la suficiente velocidad como para no verlo llegar. Pero tarde o temprano, tus recuerdos le guiarán por una nueva trayectoria; y tarde o temprano volverás a sentir el balazo en la espalda. En el hombro. O en la cabeza. Pero si no lo entiendes, será un balazo limpio, y seguirá rodando. Igual que todo.

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